Ya empiezo a ver el mar en la distancia,
ya vengo de dormir a tu costado;
ya marchité mi flor de la venganza
desnudo como el hombre ante el pecado.
Yo me recuerdo olvidadizo,
no reconozco mi canción;
no encuentro la razón para luchar
en este amor batalla,
por este amor que calla
con lengua de matar.
Vivir es el veneno más letal
sin nada que cantar a las estrellas;
prefiero navegar el temporal
a ver cómo se lleva nuestras huellas.
Yo me recuerdo olvidadizo,
no reconozco mi canción;
no encuentro la razón para luchar
en este amor batalla,
por este amor que calla
con lengua de matar.