De príncipe a mendigo
pagando tu antojos
para bailar contigo
la rumba de tus ojos;
mentir a los amigos
y hurgar en los cerrojos
para bailar contigo
la rumba de tus ojos.
Promesas al abrigo
de clavelitos rojos
para bailar contigo
la rumba de tus ojos;
las cosas que no digo
y la verdad que escojo
para bailar contigo
la rumba de tus ojos.
Y el día de la pena que persigo,
que pinten de mi sangre tu sonrojo,
quiero vivir amando al enemigo
si el enemigo mira con tus ojos.
Acato tus castigos
y trago mis enojos
para bailar contigo
la rumba de tus ojos;
de noche, sin testigos
entierro mis despojos
para bailar contigo
la rumba de tus ojos.
Y el día de la pena que persigo,
que pinten de mi sangre tu sonrojo,
quiero vivir amando al enemigo
si el enemigo mira con tus ojos.